Criterios, datos, ejemplos y testimonios fueron los nuevos insumos que recibió la Comisión de Justicia y Estructura del Estado para el tratamiento de los proyectos de ley relacionados con la violencia vicaria en el Ecuador.
La sesión inició con el tratamiento de dos nuevos proyectos reformatorios: Código Orgánico Integral Penal y la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres para Tipificar la Violencia Vicaria; y, Ley Orgánica Integral de Prevención y Erradicación de Violencia contra las Mujeres para Incluir a la Violencia Vicaria como otro tipo de Violencia contra las Mujeres, de iniciativa de la asambleísta Gissela Garzón y la exlegisladora Isabel Enrríquez.
Garzón fundamentó su propuesta y enfatizó que se debe enunciar y tipificar la violencia vicaria en el país con política pública con educación sostenida, a mediano y largo plazo, con evaluación y medición; para dejar de tener un subregistro, se respete la tutela de los menores y que no se pierda el enfoque de género. Condenó el mal uso del sistema de justicia para el hostigamiento de las víctimas.
Subrayó que la violencia vicaria es toda acción u omisión en la cual el agresor utiliza a sus hijos e hijas o personas de su vínculo afectivo como instrumento para causar daño, controlar o intimidar a la mujer o causarle privaciones. Estas conductas pueden incluir entre otras amenazar con causar daño a las hijas e hijos o a personas de su vínculo afectivo; amenazar con ocultar o retener a hijas e hijos fuera de su domicilio o de su lugar habitual de residencia; y, utilizar a hijas y/o hijos o a personas de su vínculo afectivo para obtener información respecto de la mujer.
Al respecto, la compareciente Gabriela Goldman dijo que ya ha presentado testimonio como víctima de violencia vicaria, delito del cual no pueden defenderse las madres. Aseguró estar en zozobra porque no puede hablar con su hija y estará 44 días seguido sin pasar sin su mamá, “producto de una sentencia judicial falsificada”, a quienes denunció por prevaricato y falsedad ideológica por el solo hecho de querer que se regule los horarios de visitas. Pidió se revise el expediente en donde existen arbitrariedades y vulneración de derechos.
La abogada Jéssica Jaramillo, experta en temas de género y derechos humanos, aseguró que no existe la ideología de género, porque es un término que permite que no se reconozcan los derechos de las mujeres. Aseguró que la violencia vicaria es conocida como la violencia desplazada para herir a la mujer, causándole daño a través de sus seres queridos y que es importante encuadrarla en la violencia simbólica, que tiene su origen en el sistema de dominación masculina, en los micro y macro poderes.
Es esencial reconocer a la violencia vicaria para la erradicación de la violencia de género; y la importancia de las inversiones del Estado en políticas públicas, planes y programas y proyectos. Afirmó que se han incrementado las cifras de violencia de género; 7 de cada 10 mujeres son violentadas; 1 de cada 4 vive violencia sexual.
Sugirió se incluyan medidas de protección; reformas al Código de la Niñez y Adolescencia para la suspensión y privación de la patria potestad; y, obligar a los jueces a cumplir con los tiempos y además, fortalecer el sistema de protección.
La abogada Mónica Luzárraga, docente universitaria y especialista en Derechos Penal, dijo que una adecuada tipificación de las infracciones puede impedir que en el futuro existan situaciones que, al no haber sido contempladas, descritas objetivas técnicamente, puedan ocasionar y provocar impunidad.
Consideró que, aunque estadísticamente siempre serán las mujeres las violentadas en el contexto de la violencia contra la mujer o miembro del núcleo familiar, no es posible que en la construcción del tipo penal de violencia vicaria se circunscriba únicamente al hombre como sujeto activo de la infracción; porque va ocurrir que en el futuro se puedan tener situaciones en donde la violencia ocurra de forma inversa a la tradicional.
Los legisladores María Fernanda Araujo y Vicente Taiano recalcaron en la importancia de las reformas, que aborda un tema sensible y que deben ser normadas de manera objetiva, justa e integral y que no termine politizándose y desnaturalizándose.
La estudiante Maribel Medina, asambleísta por un día, instó a actuar con urgencia para que ya no haya sufrimiento a causa de este tipo de violencia que ha permanecido en la sombra y no ha recibido el reconocimiento constitucional y que la justicia se usa para silenciar voces incómodas. La violencia vicaria no es un fenómeno aislado, es la tortura sicológica y emocional; por lo que hizo un llamado para que sea reconocida como forma de violencia, condenada, erradicada y tipificada.
RSA